Expandiendo paradigmas, rediseñando fronteras: La diplomacia cultural norteamericana y la búsqueda de una comunidad interamericana de académicos

Autores

  • Claudio González-Chiaramonte Universidad de Buenos Aires / Middlebury College

DOI:

https://doi.org/10.5007/2175-7976.2008v15n20p223

Palavras-chave:

Política, Intelectuais, América Latina, Estados Unidos

Resumo

Dentro del marco de su política hacia el liderazgo hegemónico después de la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. comenzó a desarrollar iniciativas dirigidas a los campos cultural y académico de América Latina con el objetivo de atraer a los intelectuales y a las elites de la región hacia su proyecto estratégico. El proceso de la Guerra Fría aceleró la emergencia del campo de la diplomacia cultural como un eje paralelo y complementario a la diplomacia tradicional, a la cual estaba subordinada, aunque manteniendo métodos, dinámicas y objetivos específicos. Programas y actividades diversos como el intercambio de estudiantes, intelectuales y líderes; la asistencia técnica, militar, informativa, y de inteligencia; la promoción del idioma inglés y de las industrias de Hollywood y de la TV; entre varias iniciativas, procuraron “ganar los corazones y las mentes” de las sociedades locales. La proyección política de la diplomacia cultural recurrió a agencias federales, universidades, y sociedades filantrópicas para apoyar iniciativas culturales que, más allá de difundir paradigmas científicos y artísticos, también constituyó la exportación de una ideología: la promoción del “sueño americano.” La llegada a América Latina de estos programas, instituciones, y funcionarios organizados y financiados por EE.UU. promovió la creación de una red de elites locales constituída por instituciones, programas y académcos que gozaban de mejores condiciones de producción ventajosas a través de su fuerte articulación con el campo cultural norteamericano de referencia. El contacto de este nuevo sector con los “más modernos” paradigmas científicos norteamericanos, así como la inmediata asociación de las diferencias intradisciplinarias emergentes a conflictos políticos locales, internacionales, y de la Guerra Fría - algo poco sorprendente, considerando la poca autonomía del campo cultural local con respecto al poder político - contribuyeron a profundas divisiones dentro de los campos académico y cultural. Sin embargo, lejos de haber tenido consecuencias homogéneas, la emergencia de estos “sitios de contacto” trans-nacionales abrió un proceso dinámico de intercambio cultural que superó los objetivos de la diplomacia de EE.UU. Estos “sitios de contacto” de la expansión cultural y política norteamericana constituyen un área fértil para el estudio de no sólo las políticas imperiales, sino también de los múltiples agentes, instituciones, e ideas, nacionales y trans-nacionales, que entraron en contacto a través de ese proceso.

Downloads

Publicado

2009-04-16

Edição

Seção

Dossiê