ENTRE EL VIEJO Y EL NUEVO MUNDO: MIRADAS COMPARATIVAS Y APROXIMACIONES INTERDISCIPLINARIAS PARA CONSTRUIR OTRA HISTORIA DE LAS SOCIEDADES ANTIGUAS

Autores

  • HORACIO MIGUEL HERNÁN ZAPATA CESOR-ISHiR-Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) / Escuela de Historia - Centro Interdisciplinario de Estudios Sociales (CIESo), Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario (UNR) / Sección de Etnohistoria, Instituto de Ciencias Antropológicas (ICA), Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires (UBA)

DOI:

https://doi.org/10.5007/2175-7976.2015v22n34p233

Palavras-chave:

Parentesco, Estado, Patronazgo, Sociedades Antiguas, Egipto, Grecia, Roma, América Precolombina

Resumo

En el esfuerzo de percibir la vasta diversidad de modos de organizar las relaciones sociales en distintas situaciones sociohistóricas y, por este medio, captar –en toda su especificidad– la radical alteridad de otras formas de pensar y hacer el universo se sitúa el libro Parentesco, patronazgo y Estado en las sociedades antiguas, una compilación del historiador Marcelo Campagno que reúne distintos estudios que consideran la especial relevancia que poseen el parentesco, el patronazgo y el Estado como prácticas centrales que sustentan las lógicas de estructuración social en las experiencias históricas que transitaron tanto las sociedades antiguas de la cuenca del Mar Mediterráneo (Egipto, el Levante, Grecia y Roma) como las de América precolombina (Mesoamérica y el área andina). Además de reunir un conjunto de trabajos novedosos, otro de los logros del libro es apartarse de una corriente teórica muy arraigada en las investigaciones dedicadas al mundo antiguo oriental, greco-romano y prehispánico, la cual consiste básicamente en establecer una suerte de contigüidades espacio-temporales entre estas sociedades –reduciendo la caracterización de las mismas a etiquetas desgastadas y poco explicativas o acudiendo a secuencias simplistas y esquemáticas para abordar sus complejos periplos históricos– y, a través de este procedimiento, tratar de develar las ocultas leyes universales que operan en las diversas situaciones históricas que se encadenan cual eslabones tempranos de la historia de Occidente. 

En una época en que los debates en torno a la globalización y la diversidad cultural obligan a los cientistas sociales a preguntarse por esas “otras” formas de organización y a forjar las herramientas necesarias para explicar y comprender, más que describir, las lógicas implícitas en las dinámicas de interacción constante entre individuos y grupos, no hay duda de que la compilación de Marcelo Campagno constituye un valioso aporte desde la perspectiva diacrónica. Como resultará evidente, los trabajos reunidos en este libro no buscan reconstruir la vida idílica de las comunidades humanas que vivieron en un tiempo muy lejano, sino mostrar las lógicas concretas que han permitido a las sociedades configurar globalmente ciertas formas de organizar las dinámicas políticas y económicas, la convivencia cultural y las representaciones del mundo,  articulando muchas veces prácticas sociales con principios disimiles en contextos diversos. En efecto, los diferentes trabajos que reúne no sólo abordan los itinerarios histórico-culturales acontecidos en las sociedades antiguas del Viejo y el Nuevo Mundo, sino que además se insertan, como pocas, en la discusión –tanto desde la teoría como desde la empiria– sobre las principales lógicas que articularon la multiplicidad de ordenamientos sociales, aunando los esfuerzos y experiencias de historiadores, antropólogos y arqueólogos cuyos intereses puntuales están guiados aquí por una intención común de trazar puentes entre disciplinas para abordar los problemas históricos. En el mismo sentido, los textos aquí presentados constituyen, en la diversidad de los casos estudiados, una apuesta para que los historiadores, los antropólogos y los arqueólogos no sucumban a la tentación fácil de las explicaciones evolucionistas que ven en estas prácticas una suerte de leyes universales que dictaminan un proceso inevitable y siempre deseable y tampoco a la obsesión, tan frecuente en las investigaciones sobre el Antiguo Oriente, la Antigüedad Clásica y la América Precolombina, de reconocer únicamente la impronta de la lógica estatal en las instituciones y las acciones antiguas y de menospreciar la incidencia de otro tipo de lógicas sociales en estas civilizaciones. En suma: es una invitación para que los estudiosos de las sociedades antiguas también aprendamos a ver más allá de lo grandioso, lo monumental, lo que aparece como inmanente en el tiempo y en el espacio. Es de esperar, entonces, que futuras investigaciones logren articular esta mirada puesta principalmente en la detección de las prácticas sociales que resultan decisivas para la estructuración de diversas situaciones históricas en el mundo antiguo, renovando el interés por estas problemáticas, nutrir el diálogo interdisciplinario y abrir nuevas rutas para futuras indagaciones.

Publicado

2015-12-01

Edição

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Resenha